Multitudinario. Campesinos culpan a la policía. Heridos graves fueron trasladados a hospitales de Sullana y Piura, mientras se liberó a dos comuneros acusados de homicidio.

Más de 2 mil ronderos entre niños, hombres y mujeres se reunieron ayer en el caserío de Cajas Canchaque, comunidad de El Carmen de La Frontera en Huancabamba, para dar el último adiós a Vicente Romero Ramírez y Cástulo Correa Huayama, ronderos fallecidos el pasado miércoles dos de diciembre como consecuencia de una brutal represión policial.

En medio de dolor y lágrimas, familiares y amigos de los campesinos mostraron su inconformidad y rechazo rotundo a la masacre ocasionada por la Dirincri en la zona. Según declaraciones de ronderos que fueron testigos presenciales, la policía en ningún momento preguntó por personas, ni mucho menos les dijeron que iban a investigar.

Los ronderos de Huancambaba fueron repelidos por supuestamente atacar el campamento minero de la empresa Río Blanco Copper S.A. (antes Minera Majaz S.A.), en el cerro Henry’s.

Heridos y liberados
En tanto, Eulalia Romero Ramírez y José Ramírez Guerra, quienes resultaron heridos de gravedad durante estos confusos incidentes, fueron trasladados al Hospital Santa Rosa de Piura y al Hospital de Sullana, respectivamente.

Se informó también que los comuneros Porfirio Clemente Huamán (51) y Servando Quinde Alberca (33), acusados de homicidio calificado y daños agravados por supuestamente atacar el campamento minero, abandonaron ayer la carceleta de Chulucanas.